No todo son likes y vistas

Por Anna Téllez

En el mundo digital actual, la creación de contenido es solo la mitad de la batalla; medir su éxito es la clave para alcanzar los objetivos estratégicos de una marca. Las métricas superficiales como los likes y las vistas pueden ser tentadoras de seguir, pero no siempre reflejan el verdadero impacto de una campaña. Para lograr resultados significativos, es fundamental establecer objetivos claros y evaluar el contenido a través de diversas métricas que midan el alcance, el engagement, el tráfico orgánico y, por supuesto, el retorno de inversión (ROI). Para poder medir el éxito de una campaña de contenido de manera efectiva, es esencial ir más allá de los números superficiales y entender el verdadero propósito detrás de cada acción. Aquí es donde los objetivos juegan un papel crucial. Sin una definición clara de lo que se espera lograr, ya sea aumentar el reconocimiento de marca, generar leads o mejorar la lealtad del cliente, resulta imposible determinar qué métricas utilizar y cómo interpretar los resultados.

Definir objetivos claros

El primer paso para medir el éxito para todo es tener claros los objetivos. Estos pueden incluir aumentar el reconocimiento de la marca, generar leads, mejorar la lealtad o impulsar ventas. Una vez definidos los objetivos, puedes escoger el camino que vas a tomar para evaluar el rendimiento de tu campaña. Sin metas claras, es imposible medir el éxito. Según el Estudio de Content Marketing en América Latina de HubSpot 2024, el 70% de los marketers consideran que el tráfico y el engagement son las métricas más importantes para evaluar una campaña de contenido. Sin embargo, estas no son las únicas métricas que debes considerar.

Las métricas clave para medir el éxito

El alcance mide cuántas personas únicas han visto tu contenido, ya sean videos, posts, blogs, etc. Mientras que las vistas cuentan cuántas veces se mostró el contenido, incluso si fue visto varias veces por la misma persona. Aunque estas métricas te dan una idea de cuán lejos llegó tu contenido, no te dicen si la audiencia realmente interactuó con él. En México, según el estudio de Uso de Internet en México de Statista 2023, el 85% de los usuarios de internet consumen contenido digital todos los días. Este dato destaca la importancia de maximizar el alcance de tu contenido para llegar a más personas, pero siempre teniendo en cuenta que el alcance por sí solo no es suficiente.

Un ejemplo es la campaña de Nike México con “Juntas imparables”, lanzada en 2018. Esta campaña, que promovía el empoderamiento femenino a través del deporte, alcanzó a más de 15 millones de personas y generó más de 20 millones de impresiones en redes sociales durante su primera semana. La clave del éxito fue una colaboración estratégica con mujeres deportistas muy conocidas, que amplificaron el mensaje de manera orgánica, demostrando cómo el alcance puede aumentar significativamente cuando se hace de manera inteligente.


Engagement, la interacción es lo que importa

El engagement mide cómo interactúa tu audiencia con el contenido a través de likes, comentarios, compartidos, y clics. Esta métrica es fundamental para saber si el contenido está resonando con el público y generando conversaciones. En el Informe de Engagement en Redes Sociales de Socialbakers 2022, se encontró que el engagement promedio en redes sociales para marcas de retail se sitúa entre el 1% y el 2%.

Un ejemplo de éxito es Netflix, pues logró un 8.5% de engagement con su campaña de La casa de papel. En lugar de simplemente anunciar el lanzamiento de nuevas temporadas, Netflix creó contenido interactivo como trivias y retos en redes sociales, generando una conexión más profunda con la audiencia y llevando la conversación más allá de la serie en sí.

Mantener a la audiencia interesada

El tiempo de permanencia mide cuánto tiempo pasa la audiencia interactuando con tu contenido, mientras que la tasa de rebote muestra la cantidad de usuarios que abandonan la página sin ninguna interacción. Una alta tasa de rebote indica que algo no está funcionando con tu campaña, mientras que un tiempo de permanencia largo sugiere que tu contenido es valioso.

Según los datos de Think with Google 2023, el tiempo promedio de permanencia en sitios con contenido optimizado aumentó un 20% en 2023 en México, demostrando el impacto positivo de ofrecer contenido relevante y valioso. Cinépolis aplicó esta estrategia, creando una marca adjunta llamada “Paloma & Nacho”, la cual se dedica a interactuar con su audiencia mediante trivias, redes sociales como Instagram, Tiktok y WhatsApp, recomendaciones de películas, pódcast sobre cine, noticias, columnas, en vivos, entrevistas con actores y directores, etc. En la misma página de “Paloma & Nacho”, puedes comprar tus boletos para ir a ver alguna película a algún cine de Cinépolis. Como resultado, aumentaron el tiempo de permanencia en su web en un 35% y redujeron su tasa de rebote en 15%, lo que refleja el poder de una buena estrategia de contenido para mantener a la audiencia interesada.

Datos concretos

El tráfico orgánico es una de las mejores métricas para medir el éxito de una estrategia de contenido, porque refleja cuántas personas llegan a tu sitio de forma natural a través de motores de búsqueda, sin pagar por publicidad. Un alto tráfico orgánico significa que tu contenido está bien optimizado y responde a las necesidades de los usuarios.

En México, el 40% del tráfico web de las empresas proviene de búsquedas orgánicas, según el reporte de Tráfico Web en Latinoamérica 2023 de SEMrush. Un ejemplo notable es el de Liverpool, que en 2022 implementó una estrategia de contenido enfocada en SEO (Search Engine Optimization, que en español significa optimización en buscadores) para posicionarse como líder en tendencias de moda. Publicando tips optimizados sobre temas de moda, tecnología y maquillaje, y mejoraron las descripciones de productos. Como resultado, Liverpool vio un incremento del 50% en su tráfico orgánico en un año, lo que consolidó su presencia digital sin depender exclusivamente de publicidad pagada.

Tasa de conversión: el verdadero indicador de éxito

La tasa de conversión mide qué porcentaje de tu audiencia realizó una acción clave, como comprar un producto o suscribirse a una newsletter. Esta métrica es crucial cuando el objetivo final de tu campaña es generar ventas o leads.

Amazon es un muy buen referente en tasa de conversión. Gracias a su enfoque centrado en el cliente y su capacidad para crear una experiencia de compra personalizada y fácil, a través de un algoritmo de recomendaciones altamente adaptado al cliente, Amazon sugiere productos relevantes a cada usuario, aumentando significativamente la probabilidad de compra. Además, simplifica el proceso de pago, ofrece un programa de lealtad atractivo, como lo es Prime, y garantizando devoluciones sencillas, generando confianza y fidelidad en sus clientes. Esta combinación de personalización, facilidad de uso y valor agregado lo ha posicionado a como un líder indiscutible en el comercio electrónico.

Retorno de inversión (ROI): medir la rentabilidad

El retorno de inversión (ROI) es una de las métricas más importantes para medir el éxito de cualquier campaña, ya que evalúa cuánto retorno económico obtuviste en comparación con lo que invertiste. Un ejemplo destacado es la startup mexicana Kavak, que aplicó una estrategia de contenido educativo para reducir la fricción en la compra de autos seminuevos. Esta campaña les permitió aumentar su ROI en un 30%, demostrando que cuando se educa al consumidor con contenido valioso, se incrementan las ventas.

En un entorno digital en constante cambio, medir el éxito de una campaña de contenido se ha convertido en algo indispensable para cualquier marca que busque destacar y alcanzar sus objetivos. La simple creación de contenido ya no es suficiente. Al observar los ejemplos de Nike, Netflix y Liverpool, queda claro que detrás de cada campaña exitosa hay una estrategia bien definida que conecta con su audiencia en un nivel más profundo.

La campaña de Nike, “Juntas imparables”, no solo alcanzó a millones de personas, sino que lo hizo generando conversaciones genuinas sobre el empoderamiento femenino, demostrando que el alcance, por sí solo, no es suficiente sin una conexión emocional real. Netflix, con su enfoque en la interacción, logró hacer que sus campañas fueran más que promociones, transformándolas en experiencias inmersivas que involucraron activamente a su audiencia. Y Liverpool, con su optimización en SEO, aumentó su tráfico orgánico y logró consolidar su presencia digital de manera eficiente, demostrando cómo una estrategia bien enfocada puede tener un impacto duradero en la visibilidad de una marca.

En conclusión, el éxito de una campaña de contenido va mucho más allá de lo superficial. Requiere una planificación cuidadosa, una comprensión profunda de las métricas clave y, sobre todo, un enfoque claro en los objetivos que se quieren alcanzar. Las marcas que entienden esto no solo logran campañas memorables, sino que también generan resultados medibles y sostenibles a lo largo del tiempo. Así, en este mundo digital tan competitivo, medir y optimizar el rendimiento de tus campañas es la diferencia entre simplemente ser visto y verdaderamente impactar.