El buen uso del color como aparato para el consumo
Por Caro Arriaga

La importancia del color para una marca no es vanidad, se trata de una herramienta capaz de captar la atención, disuadir para la compra y fortalecer lealtad. Casi 93% de las personas le da más importancia a los factores visuales que la sensación física a través del sentido del tacto a la hora de realizar una compra de un producto. Además, las personas hacen un juicio subconsciente sobre una persona, entorno o producto dentro de los 90 segundos de la visión inicial, y entre 62 y 90% de esa evaluación se basa sólo en el color. El color aumenta el reconocimiento de marca hasta en 80%. Esto sucede porque el color nos ayuda a reforzar la memoria, y en consecuencia a reconocer una marca u otra por su color y provoca que nos involucremos y aumente la participación. Los anuncios en color se leen hasta 42% más a menudo que los mismos anuncios en blanco y negro o que sólo llevan texto. Es decir, el color atrae la atención. Una imagen monocromática puede mantener el interés 2/3 por segundo, mientras que una imagen en color puede mantener la atención durante 2 o más segundos.
El color posee la capacidad de generar identificación, asociación y recuerdo de un producto o servicio, existen aquellos denominados love brands como Coca-Cola, Pepsi, Ford, Lego, McDonald´s o Starbucks, marcas que han mantenido los tonos inalterados por décadas. Ahondemos en un par de ejemplos para entender cómo el color no es un capricho en el marketing sino un elemento clave para destacar.
La pasión por el rojo
El color rojo Coca-Cola es uno de los símbolos que ha traspasado fronteras geográficas, culturales y generacionales convirtiéndose en un ícono global, se trata de un ejemplo sobresaliente de cómo un color ha dejado una huella indeleble en la historia. En 1886, cuando John S. Pemberton creó la fórmula original decidió presentar su invención en una botella de vidrio que destacara. Cuando el producto comenzó a expandirse surgió la necesidad de identidad visual más distintiva. Fue entonces cuando entró en escena dándole a la marca una apariencia única y memorable. Detrás de tal decisión se encontraba el contable de Pemberton, Frank Robinson, quien no sólo fue crucial en la creación del nombre Coca-Cola, sino que también jugó un papel en la elección del rojo. Robinson entendió el poder del branding desde el principio y reconoció que el rojo no sólo era atractivo visualmente, sino también evocador de emociones como la vitalidad y la pasión.

La estrategia de marca de Coca-Cola con el color rojo se apoya en la consistencia. Desde sus inicios ha mantenidos un tono reconocible en todos sus materiales de marketing y envases. Esta uniformidad crea una identidad visual fuerte y cohesiva, permitiendo que los consumidores identifiquen instantáneamente la marca, incluso en un mar de competidores. El rojo evoca una sensación de felicidad, convirtiendo cada interacción con la marca en una experiencia memorable. Se estima que el valor añadido del color rojo a la marca Coca-Cola asciende a unos considerables 800 MDD destacando así su papel crucial en la consolidación de la identidad y el valor de la marca a escala global. La elección del color rojo para las latas de Coca-Cola se basa en una serie de consideraciones fundamentales que van desde la visibilidad y la psicología del color hasta la tradición y la diferenciación en el mercado. Ese característico rojo encendido es altamente visible, lo que facilita que el producto sea identificable incluso a largas distancias. Pero, además, el rojo está asociado intrínsecamente con emociones poderosas como la pasión y la energía, lo que permite a Coca-Cola transmitir valores emocionales positivos a través de su marca. Esta relación entre marca y color vuelve a la marca poderosamente atractiva y memorable para los consumidores. Según los datos, 96% de los consumidores a nivel global reconoce el color rojo Coca-Cola, consolidándolo como símbolo universalmente reconocido. Además, 75% del público afirma que el color es la primera cosa que se asocia con la marca, enfatizando la más profunda conexión entre la marca y este tono emblemático. Investigaciones realizadas por instituciones académicas como la Universidad de Leeds, la Universidad de Rochester y la Universidad de Nueva York han demostrado que el color rojo puede aumentar la excitación y la atención, así como la percepción de riesgo, confianza y sabor. Estos hallazgos confirman la eficacia del color carmesí de Coca-Cola para generar respuestas emocionales y cognitivas en los consumidores, lo que refuerza su posición como elemento crucial en la estrategia de marketing.
Naranja mecánica del marketing
Al igual que muchos sitios web, Amazon ha cambiado su logotipo con bastante frecuencia, aunque su más reciente edición ha permanecido relativamente estable durante varios años.

En 1998 la marca experimentó varias transformaciones en su identidad visual, llegando a presentar tres logotipos de Amazon distintos. Con sus variantes los logotipos permanecían como sobrios y minimalistas, formalmente monocromáticos. Fue hasta el 2000 que se introdujeron cambios clave en la tipografía y los símbolos acercándose a la identidad visual que hoy se conoce. Aunque se mantuvo la simplicidad de los diseños anteriores, adquirió un aire más moderno y fresco. La incorporación más significativa fue una línea dorada ligeramente arqueada bajo el nombre de la marca. Ese detalle que hoy nos resulta familiar, tenía en su momento una orientación descendente, lo que generaba una sensación visual de tristeza o decepción. Un contraste con el logotipo actual, donde el arco se invierte para convertirse en la icónica sonrisa de Amazon, transmitiendo confianza y cercanía.
La paleta de colores de Amazon, compuesta por negro, blanco y naranja fue seleccionada para transmitir confianza, felicidad y energía. El negro representa solidez y profesionalismo, mientras que el blanco aporta claridad y simplicidad. Por su parte el naranja añade un toque de dinamismo y cercanía, evocando optimismo y entusiasmo. Esta combinación refuerza la identidad visual de la marca y también contribuye a hacerla más accesible y reconocible en todo el mundo.
El color naranja es sinónimo de vitalidad, creatividad y energía. Cuando se piensa en Amazon seguramente vienen a la mente sensaciones de eficiencia, innovación y confianza. El naranja en su logo no es una elección al azar, sino una estrategia meticulosamente pensada para comunicar dinamismo, entusiasmo y calidez. Al utilizar naranja de manera consistente en su identidad visual, Amazon logra comunicar un mensaje claro y coherente a su audiencia. La elección de dicho tono no sólo es atractiva visualmente, sino también transmisora de una sensación de cercanía satisfacción al usuario.

Es evidente que una paleta de colores consistente y bien definida:
- Crea una identidad coherente y consistente.
- Diferencia una marca de la competencia.
- Genera confianza con la audiencia.
- Mejora la experiencia del usuario.
Antes de definir los colores de una marca para una firma es importante establecer la identidad de la organización, los colores serán un reflejo de ella por lo tanto hay que entender los valores y mensajes que se desean transmitir. Una vez bien definida la identidad de marca y sabiendo qué representa cada color se podrán elegir los colores óptimos.



